lunes, 15 de noviembre de 2021

De nuestra bruma social a la esperanza

 


Pedro Aranda Astudillo      Fundador de la Corporación Gen

Nov. 2001

El vértigo cultural que vivimos nos conduce a su vez a automatizarnos en nuestros quehaceres, como también en nuestros ámbitos de comunicación humana: relaciones personales, familiares, sociales… :  a tal acción tal reacción.  El filósofo Gurdjeff decía: “recibimos percepciones y  excretamos conductas”.  

El Dr Humberto Maturana, fue Premio Nacional de ciencias y de autoridad intelectual  mundial en  su último libro nos dice entre sus fecundos asertos: “Los seres humanos surgimos en el lenguaje, con todos nuestros sentires íntimos en armonía, pero luego dejamos de respetar esos sentires”.  Podríamos matizar que no sólo surgimos del lenguaje sino nos constituye como humanos. Solo los humanos pueden expresar y expresarse. Los robots pueden “hablar” desde el programa que se les ha impuesto.

Las palabras son como los frutos que nacen de la tierra, ellas nacen de las entrañas del sentir y de las conciencias.  Pero la celeridad que vivimos “no tenemos tiempos para vernos y escucharnos en  nuestro interior y como corolario menos escuchar lo que nos son diferentes u opuestos a nuestras ideas. Evitamos transitar por las zonas internas…donde se encuentran las sinceridades y las responsabilidades.  Se evidencia un vivir divisorio o divorciado entre el mundo interior y el mundo exterior de vida disfrazada. En el mundo de roles y disfraces se esfuman las confianzas.

Las campañas eleccionarias no dejan de ser un carnaval de palabras, promesas destinadas a conquistar adhesiones. Un malabarismo de palabras. La imagen bíblica de la Torre de Babel nos deja el mensaje que cuando todos tiran para su lado, para sus partidos, para sus conveniencias hace imposible construir un País… y se destruye el edificio, vale decir el país.  Mas, la peor destrucción y quizás imposible de reparar es  la pérdida de  nuestra identidad como nación.  Al igual cuando una persona pierde su identidad…

La humanidad ha vivido con sus propósitos de conquistar el mundo para sí misma.  En su trayecto ha perdido su alma lo declaraba Alexander Solzhenitzen, agreguemos que también perdió su vínculo con la naturaleza.   Nuestro mundo se debate en múltiples crisis que siempre las ha tenido, pero las actuales son ya más conducentes a su propio exterminio.  Para esta  Cop26 ya le pareció tan insoslayable el futuro catastrófico que se espera que   en su redacción final (¡al fin!) se pudo llegar al acuerdo de firmar todos los países incumbentes.  

Nuestro País está en la profunda encrucijada de polarizarse.  ¿Será posible que releyéramos el mensaje de la torre babel?  Por la ley física de la inercia si frenas a los 150 km por hora el resultado será caótico.   Ganar una elección para borrar del mapa al contrario será apagar el incendio con bencina.….  “Soltar el apego a la adicción de tener razón y ser dueños de la verdad”.  Chile como comunidad humana es un proyecto común.  Hemos tenido líderes en la historia que han hecho posible reunificar sus países,  tenemos estos faros para aprender de ellos y llegar a puerto.

 

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